Concentrado de Noticias del Sector Rural 22/junio/2012
Declaración Internacional de los Pueblos Indígenas sobre el Desarrollo Sostenible y la Libre determinación / Pronunciamiento del Foro “Proyecto de Muerte en Puebla” / Conservacionistas buscan multiplicar semillas de maíz nativas de la sierra Tarahumara...
Declaración Internacional de los Pueblos Indígenas sobre el Desarrollo Sostenible y la Libre determinación
Red de mujeres jóvenes indígenas de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México. 21 de junio del 2012.
Conferencia Internacional de los Pueblos Indígenas Río+20 sobre el Desarrollo Sostenible y la Libre determinación Museo de la República, 19 de junio 2012, Río de Janeiro.
Pueblos Indígenas sobre el Desarrollo Sostenible y la Libre-determinación", del 17 al 19 de junio de 2012 en el Museo de la República en Río de Janeiro, Brasil.
Agradecemos a los Pueblos Indígenas de Brasil por recibirnos en su territorio ancestral y expresamos nuestra solidaridad con sus luchas contra los proyectos que amenazan a sus territorios y formas de vida, tales como la represa de Belo Monte. Agradecemos a los pueblos indígenas de todas las regiones del mundo por las actividades preparatorias y su involucramiento en este proceso.
Afirmamos con una sola voz que es hora de asumir las responsabilidades históricas para revertir siglos de depredación, contaminación, colonialismo, violación de los derechos y genocidio de nuestros pueblos. Es hora de asumir las responsabilidades con las generaciones futuras. Hoy, elegimos la vida.
1. La cultura, la dimensión fundamental del desarrollo sostenible. A lo largo de la historia, nuestros sistemas fundamentales de creencias culturales y visiones del mundo basados en las relaciones sagradas con la Madre Tierra han perpetuado a nuestros pueblos. Reconocemos las contribuciones y participación de las y los portadores de conocimientos tradicionales, mujeres y jóvenes indígenas.
Nuestras culturas son formas de ser y de vivir con la naturaleza que sustentan nuestros valores, decisiones éticas y morales. La supervivencia de nuestros pueblos se apoya en nuestras culturas que nos proporcionan la fuerza material, social y espiritual. Afirmamos que todas las sociedades deben fomentar culturas de sostenibilidad y que Río +20 debe considerar la cultura como una dimensión fundamental del desarrollo sostenible.
2. El ejercicio pleno de nuestros derechos humanos y derechos colectivos. La Madre Tierra y todas las formas de vida están en grave peligro. El modelo de desarrollo vigente avanza hacia la destrucción. Como pueblos indígenas experimentamos los terribles y negativos efectos de este modelo. Estas amenazas incluyen a los pueblos en aislamiento voluntario.
Sólo habrá desarrollo sostenible con la plena vigencia y cumplimiento de los derechos humanos. El desarrollo
sostenible y la libre-determinación se complementan. En la medida en que los Estados respetan y protegen los derechos humanos hay avances. Hay conflictos cuando los gobiernos imponen modelos de desarrollo de arriba hacia abajo, considerados como "sostenibles", "pro-pobres" o "verdes". El marco de referencia para la implementación del desarrollo sostenible en todos los niveles es la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, incluyendo la participación plena en la toma de decisiones y nuestro consentimiento libre, previo e informado (CLPI) sobre las políticas, programas y proyectos.
3. El fortalecimiento de economías locales diversas y la gestión territorial. La libre-determinación es la base para el Buen Vivir / Vivir Bien de nuestros pueblos. Para ello es fundamental asegurar los derechos territoriales, la gestión territorial y la construcción de economías comunitarias dinámicas. Las economías locales aseguran formas y medios de vida locales sostenibles, solidaridad comunitaria y son componentes básicos de resiliencia de los ecosistemas.
Continuaremos fortaleciendo y defendiendo nuestras economías y los derechos a nuestros territorios y recursos, contra las industrias extractivas, inversiones depredadoras, apropiación de tierras y territorios, desplazamientos forzados y proyectos de desarrollo insostenibles. Estos incluyen las grandes represas hidroeléctricas, plantaciones, infraestructuras a gran escala, extracción de arenas de alquitrán y otros mega-proyectos, así como el robo y la apropiación de nuestra biodiversidad y conocimientos tradicionales.
La Conferencia dio respuestas para enfrentar la crisis global, tan variadas como las diversas culturas representadas en la reunión. Nuestra mayor riqueza de nuestros pueblos es la diversidad natural y cultural, intrínsecamente interrelacionadas y deben ser igualmente protegidas.
Los pueblos indígenas hacemos un llamado al mundo para retomar al diálogo y la armonía con la Madre Tierra, y adoptar un nuevo paradigma de civilización basada en el Buen Vivir - Vivir bien. En el espíritu de la humanidad y sobrevivencia colectiva, la dignidad y el bienestar, respetuosamente ofrecemos nuestra visión cultural como una base importante para renovar colectivamente nuestras relaciones entre todas y todos y la Madre Tierra para garantizar el Buen Vivir / Vivir Bien con integridad.
En base a estas afirmaciones y acuerdos, nos comprometemos con las siguientes acciones:
Dentro y entre los Pueblos, Comunidades y Naciones Indígenas
1) Definir e implementar nuestras propias prioridades para el desarrollo económico, social, cultural y protección ambiental, sobre la base de nuestras culturas, conocimientos y prácticas tradicionales, y la aplicación de nuestro derecho inherente a la libre determinación.
2) Revitalizar, fortalecer y restaurar nuestras instituciones y formas de transmisión de nuestros conocimientos y prácticas tradicionales, priorizando el papel de las mujeres y los hombres sabios en la trasmisión a las nuevas generaciones.
3) Restablecer el intercambio de conocimientos y bienes entre pueblos y comunidades, incluyendo semillas, garantizando la integridad genética de nuestra biodiversidad.
4) Nos solidarizamos con las luchas de nuestros pueblos que se oponen a proyectos que amenazan nuestros
territorios, bosques, aguas, prácticas culturales, soberanía alimentaria, medios de vida tradicionales, ecosistemas, derechos y formas de vida. Nos solidarizamos con otros cuyos derechos están siendo violados, incluidos campesinos, pescadores y pastoralistas.
En relación a los Estados y las corporaciones:
1) Rechazamos el concepto, las prácticas, políticas y proyectos del modelo de desarrollo dominante neoliberalbasados en la colonización, la mercantilización, la contaminación y la explotación del mundo natural.
2) Exhortamos a que los Estados cumplan plenamente sus compromisos asumidos en las leyes y normas nacionales e internacionales que garantizan los derechos inherentes, inalienables, colectivos e intergeneracionales de los pueblos indígenas, así como los derechos afirmados en Tratados, Acuerdos y Arreglos Constructivos, la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas y el Convenio N o 169 de la OIT.
3) Rechazamos y nos oponemos firmemente a las políticas y programas de los Estados que impactan negativamente en las tierras, territorios, ecosistemas y medios de vida de los pueblos indígenas, así como las que permiten a las corporaciones u otros actores que afecten negativamente nuestra vida.
En relación a las Naciones Unidas.
2) Llevaremos estos mensajes a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Desarrollo Sostenible, la Conferencia Mundial de los Pueblos Indígenas (CMPI, 2014) y todos los otros procesos internacionales, donde nuestros derechos y nuestra supervivencia se vean implicados. Proponemos que la visión y prácticas de desarrollo sostenible de los Pueblos Indígenas sea un tema de discusión en la CMPI, 2014.
Adoptamos la presente Declaración el 19 de junio de 2012, en Río de Janeiro, afirmando nuestros derechos y reiterando nuestras responsabilidades sagradas con las generaciones futuras.
Adoptados por las redes, organizaciones, autoridades tradicionales, guías espirituales, y pueblos indígenas de las 7 regiones del mundo, participantes de la Conferencia. Endorsado por el Campamento Terra Livre- Cupula dos Povos.
Cúpula dos Povos - Rio+20.
Dali Ángel Pérez integrante de Mujeres Indígenas por CIARENA, A.C. y Coordinadora de la Red de Mujeres
Jóvenes Indígenas de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México.
Pronunciamiento del Foro “Proyecto de Muerte en Puebla”
En Puebla decimos NO a los proyectos de muerte del capitalismo,
SÍ a la defensa del territorio y la dignidad
Las organizaciones civiles, universidades, colectivos organizados y personas que abajo firmamos, nos pronunciamos contra los “proyectos de muerte” capitalistas en Puebla.
En las últimas tres décadas de gobiernos en México se ha venido fraguando la privatización y el desmantelamiento de todos los recursos naturales de la nación para ponerlos al servicio del gran capital con el afán, por demás depredador, de favorecer a las grandes empresas fortaleciendo leyes y políticas neoliberales que nos despojan de todo trabajo digno y nos arrebatan el territorio y el buen vivir.
Preocupados por la amenaza que representan para la vida digna de las comunidades de la Sierra Norte la llegada de proyectos de inversión extractiva (minería a cielo abierto) y la construcción de represas hidroeléctricas (de autoabastecimiento para las minas) que causan despojo y expropiación de la tierra, desplazamiento forzado, daños a la salud, deterioro de suelos y aire por el uso de cianuro, muerte de cientos de especies de animales y plantas, destrucción de cerros, ríos y manantiales, rompimiento del tejido social de comunidades originarias enfrentadas entre sí por la presencia de empresas nacionales y transnacionales en la región decimos:
NO a la mina a cielo abierto en La Cañada, Tetela de Ocampo
de la empresa FRISCO de Carlos Slim.
No a la presa hidroeléctrica en el municipio de Ahuacatlán
del Grupo México de Germán Larrea.
No al proyecto de ciudades rurales en la región.
NO a los proyectos capitalistas de muerte en el estado de Puebla.
Denunciamos públicamente las amenazas y agresiones contra la población totonaca de Ahuacatlán que se niega a vender sus terrenos a la empresa Grupo México.
Exigimos al gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle y a las autoridades municipales competentes que garanticen la seguridad e integridad física, moral y psicológica de los habitantes de la región.
Exigimos al gobierno federal que garantice el cumplimiento del derecho fundamental a la autodeterminación de los pueblos originarios, así como su derecho de ser consultados e informados para decidir libremente el destino de sus tierras y de sus vidas.
Puebla, Pue. a 19 de junio 2012
Colectivos, organizaciones y asociaciones civiles:
Unidad Indígena Totonaca Nahua (UNITONA)
Organización Independiente Totonaca (OIT)
Organización Indígena Independiente Ahuacateca (OIIA)
Tetela Hacia el Futuro, A.C
Universidad de la Tierra en Puebla
Universidad de la Tierra en Oaxaca
Centro de Encuentros y Diálogos Interculturales
Instituto Mexicano para el Desarrollo Comunitario A.C (IMDEC)
Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA)
Movimiento de afectados por las presas y en defensa de los ríos (MAPDER)
M4 (Movimiento Mesoamericano contra el Modelo extractivo Minero)
Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Puebla y Tlaxcala (FPDTAPT)
Asociación de Mujeres Indígenas y Campesinas Xasasli Yolistli, A.C
Colectivo Utopía Puebla
Enlace Urbano de Dignidad
Centro de Estudios para el Desarrollo Rural (CESDER)
Red de Defensa de los Derechos Humanos (REDDH)
Desarrollo Xaltipan, A.C
Posgrado de Sociología del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP
Firmas individuales:
Luis Villoro
Fernanda Navarro
Pedro Hernández Cansino
Fernando Matamoros
Raquel Gutiérrez Aguilar
Oscar Soto Badillo
… y 70 firmas más…
Conservacionistas buscan multiplicar semillas de maíz nativas de la sierra Tarahumara
Periódico La Jornada. Viernes 22 de junio de 2012, p. 2
- Solicitan donativos para salvaguardar el patrimonio biológico y cultural de la región
La situación de falta de alimentos en la Sierra Tarahumara es alarmante debido a la sequía que ha sufrido esta región geo-cultural durante los dos últimos años, lo que ha generado escasez de semilla de las razas de maíz de la zona para la siembra del ciclo 2012, ya a que sus reservas las han empleado en las siembras de los años 2010-2011 sin ningún remplazo, denuncia un grupo de personas comprometidas con la conservación de nuestros ingredientes culinarios autóctonos.
Con el interés de multiplicar las semillas de las razas de maíces nativos de la Tarahumara Alta, los conservacionistas unirán esfuerzos y lograr el incremento de semillas de 9 razas de esta región que representa el IV Centro de diversidad de maíces nativos de México.
Con la asesoría técnica de expertos en esta área, con el apoyo de Fundación UNAM y la participación de una cooperativa de agricultores de Chihuahua, comprometidos con esta causa y que cuentan con terrenos de regadío, esperamos multiplicar con mayor certeza estas semillas en el verano del 2012. Con el objetivo primordial de apoyar esta acción de salvaguarda, urgente y prioritaria para la conservación de este patrimonio biocultural irremplazable, el cual ha sido resultado del esfuerzo y selección de cientos de generaciones, para lograr semillas adaptadas a estas condiciones geográficas y preferencias culinarias.
Hasta la fecha hemos conseguido semillas de nueve razas de varios orígenes y regiones, ya estamos sembrando y esperamos que en octubre se puedan cosechar para: resguardo en bancos de semillas y reparto entre las comunidades que lo requieran para la siembra del próximo ciclo agrícola.
Por lo anterior solicitamos su ayuda y con esta se una a este esfuerzo de salvaguarda del cual depende que conservemos nuestro patrimonio biológico y cultural de maíces nativos de esta área geográfica, que ha sido vulnerado por la sequía y la degradación de los bosques.
Sus donativos pueden ser depositados a nombre de Fundación UNAM, a la cuenta Banamex 533019, sucursal 0870, o por transferencia interbancaria a la cuenta CLABE: 002180087005330195. Es importante anotar la referencia 313.01.309 en cada depósito.
Desde el extranjero enviar copia del depósito a: administracion@exporestaurantes.com.mx, mazari@ibunam2.ibiologia.unam.mx
Mayores informes: administracion@exporestaurantes.com.mx. O a los teléfonos: 56 01 83 97/ 56 01 83 96. Puede ser deducible de impuestos a partir de 3000.00 pesos
http://www.jornada.unam.mx/2012/06/22/ciencias/a02n3cie
Cumbre G20: ONG piden a líderes dar prioridad a seguridad alimentaria
Actualizado a las 19/06/2012 - 09:41
- LOS CABOS, México, 18 jun (Xinhua) -- Organizaciones no gubernamentales (ONG) reclamaron hoy a los gobernantes de las economías más poderosas del mundo, la aplicación de políticas en materia de nutrición y seguridad alimentaria, previo al inicio en esta urbe norteña mexicana de la VII Cumbre de Líderes del Grupo de los 20 (G20).
LOS CABOS, México, 18 jun (Xinhua) -- Organizaciones no gubernamentales (ONG) reclamaron hoy a los gobernantes de las economías más poderosas del mundo, la aplicación de políticas en materia de nutrición y seguridad alimentaria, previo al inicio en esta urbe norteña mexicana de la VII Cumbre de Líderes del Grupo de los 20 (G20).
"Planteamos que el G20 se enfoque en poner la seguridad alimentaria con la nutrición como un componente esencial y una inversión estratégica", dijo a Xinhua Lorena Vázquez, de la ONG mexicana El Proyecto Hambre, poco antes de que se inaugure el foro.
Una nutrición inadecuada es la causa de más de 2,5 millones de muertes infantiles al año, de acuerdo con estimaciones manejadas por estos grupos no gubernamentales, que asisten al encuentro de Jefes de Estado y de Gobierno de las 20 economías más desarrolladas y emergentes del planeta.
La cumbre de líderes de las 20 economías avanzadas y emergentes más importantes del mundo se incia la tarde de este lunes en la ciudad de Los Cabos, en el norteño estado mexicano de Baja California Sur.
El G20 agrupa Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido, Rusia (G 8), la Unión Europea en bloque, más las once naciones con economías emergentes Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, China, Corea del Sur, India, Indonesia, México, Sudáfrica y Turquía.
Sobre los trabajos del encuentro, al que asisten jefes de Estado y de Gobierno, la activista Lorena Vázquez comentó a Xinhua que aunque el G20 "no es un espacio formal de toma de decisiones, es donde están las principales economías y es muy importante que tomen nuestra voz".
Recordó que las ONG son quienes "trabajamos con las poblaciones que se ven más afectadas por las políticas que ellos (los gobernantes) toman".
En ese sentido, celebró que el presidente de México, Felipe Calderón, que ejerce la presidencia temporal del G20 desde noviembre del año pasado, ha empujado el tema de la seguridad alimentaria "como un punto principal" del encuentro de líderes.
Actualmente "el número de niños que están muriendo por malnutrición es alarmante", consideró Vázquez.
Por eso, exhortó a que los ministros de Agricultura, Economía y Desarrollo Social discutan medidas conjuntas y "pongan dinero donde más diferencia va a hacer".
Para la ONG Visión Mundial Internacional, también mexicana, los líderes del G20 deben encomendar a los ministerios de Agricultura "la tarea de desarrollar políticas sensibles a la nutrición" a través de mecanismos como el acuerdo de Fomento de la Nutrición (SUN, por su sigla en inglés).
El G20 "tiene una oportunidad de ejercer el liderazgo para reducir aún más las muertes por desnutrición y de esa forma "cumplir con el Objetivo de Desarrollo del Milenio" de reducir la mortalidad de los niños y niñas para 2015, según ese grupo.
Además, propone "incorporar las perspectivas de los Países Menos Desarrollados en la planeación de la agenda del G20, al establcer un proceso de consulta anual entre el G20 y esas naciones.
Fernanda López, de Visión Mundial, celebró la idea de este cónclave de manejar la "seguridad alimentaria como una prioridad", en declaraciones a Xinhua.
"Si no hacemos una relación con el tema nutrición y desarrollo sustentable no nos queda muy claro a mediano y largo plazo cómo se va a llevar a cabo (esa tarea)", explicó.
"No se trata sólo de que la gente tenga qué comer, tiene que comer un alimento con nutrientes de calidad", aseveró.
En esa línea, pidió a los líderes del G20 especificar qué alimentos se desarrollarán y con qué apoyos e inversiones.
"Es un grupo muy poderoso para dar directrices, una señal que una a todos los representantes es muy importante", concluyó.
La Cumbre del G20 que sesionará en el centro turístico del estado de Baja California Sur, en el noroeste, reúne a los gobernantes de las economías avanzadas y emergentes más importantes del mundo y es considerado el principal foro financiero global.
http://spanish.peopledaily.com.cn/31617/7850751.html
Declaración Kari-oca. Rio +20
Tuesday, 19 June 2012
- Se firmó la declaración de Kari-oca por parte de la juventud indígena de la Alianza de Mujeres Indígenas de Centroamérica y México acompañadas del hermano Marcos Terena organizador de la cumbre de pueblos indígenas Kari-oca.
Nosotros los Pueblos Indígenas de la Madre Tierra reunidos en la sede de Kari-Oca I, Sacred Kari-Oka Púku en Rio de Janeiro para participar en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible Rio+20, agradecemos a los Pueblos Indígenas de Brasil por darnos la bienvenida a sus territorios. Reafirmamos nuestra responsabilidad para hablar para la protección y del bienestar de la Madre Tierra, de la naturaleza y de las futuras generaciones de nuestros Pueblos Indígenas y toda la humanidad y la vida. Reconocemos el significado de esta segunda convocatoria de los Pueblos Indígenas del mundo y reafirmamos la reunión histórica de 1992 de Kari-Oca 1, donde los Pueblos Indígenas emitieron la Declaración de Kari-Oca y la Carta de la Tierra de los Pueblos Indígenas. La conferencia de Kari-Oca y la movilización de los Pueblos Indígenas durante la Cumbre de la Tierra, marcó un gran avance del movimiento internacional para los derechos de los Pueblos Indígenas y el papel importante que desempeñamos en la conservación y el desarrollo sostenible. Reafirmamos también la Declaración de Manaos sobre la convocatoria de Kari-Oca 2 como el encuentro internacional de los Pueblos Indígenas en Río+20.
La institucionalización del colonialismo
Consideramos que los objetivos de la Conferencia Mundial de las Naciones Unidas sobre Desarrollo Sostenible (UNCSD) Río+20, la “Economía Verde” y su premisa de que el mundo sólo puede “salvar” a la naturaleza con la mercantilización de sus capacidades de dar vida y sostener la vida como una continuación del colonialismo, que los Pueblos Indígenas y nuestra Madre Tierra han resistido durante 520 años. La “Economía Verde” se promete erradicar la pobreza, pero en realidad sólo va a favorecer y responder a las empresas multinacionales y el capitalismo. Se trata de una continuación de una economía global basada en los combustibles fósiles, la destrucción del medio ambiente mediante la explotación de la naturaleza a través de las industrias extractivas, tales como la minería, la explotación y producción petrolera, la agricultura intensiva de mono-cultivos y otras inversiones capitalistas. Todos estos esfuerzos están dirigidos hacia las ganancias y la acumulación de capital por unos pocos.
Desde Rio 1992, nosotros como Pueblos Indígenas vemos que el colonialismo se ha convertido en la base de la globalización del comercio y la hegemónica economía capitalista mundial. Se han intensificado la explotación y el saqueo de los ecosistemas y biodiversidad del mundo, así como la violación los derechos inherentes de los pueblos indígenas. Nuestro derecho a la libre determinación, a nuestra propia gobernanza y a nuestro desarrollo libremente determinado, nuestros derechos inherentes a nuestras tierras, territorios y recursos están cada vez más atacados por una colaboración de gobiernos y empresas transnacionales. Activistas y líderes indígenas que defienden sus territorios siguen sufriendo represión, militarización, incluyendo asesinatos, encarcelamientos, hostigamiento y calificación como “terroristas”. La violación de nuestros derechos colectivos enfrenta la misma impunidad. La reubicación forzosa o asimilación amenaza nuestras futuras generaciones, culturas, idiomas, espiritualidad y relación con la Madre Tierra, económica y políticamente.
Nosotros, pueblos indígenas de todas las regiones del mundo, hemos defendido a Nuestra Madre Tierra de las agresiones del desarrollo no sustentable y la sobreexplotación de nuestros recursos por minería, maderería, megarepresas hidroeléctricas, exploración y extracción petrolera. Nuestros bosques sufren por la producción de agrocombustibles, biomasa, plantaciones y otras imposiciones como las falsas soluciones al cambio climático y el desarrollo no sustentable y dañino.
La Economía Verde es nada menos que capitalismo de la naturaleza; un esfuerzo perverso de las grandes empresas, las industrias extractivas y los gobiernos para convertir en dinero toda la Creación mediante la privatización, mercantilización y venta de lo Sagrado y todas las formas de vida, así como el cielo, incluyendo el aire que respiramos, el agua que bebemos y todos los genes, plantas, semillas criollas, árboles, animales, peces, diversidad biológica y cultural, ecosistemas y conocimientos tradicionales que hacen posible y disfrutable la vida sobre la tierra. Violaciónes graves de los derechos de los pueblos indígenas de la soberanía alimentaria continúan sin cesar lo que da lugar a la inseguridad alimentaria. Nuestra propia producción de alimentos, las plantas que nos reunimos, los animales que cazamos, nuestros campos y las cosechas, el agua que bebemos y el agua de nuestros campos, los peces que pescamos de nuestros ríos y arroyos, está disminuyendo a un ritmo alarmante. Proyectos de desarrollo no sostenibles, tales como mono-culturales plantaciones de soja químicamente intensiva, las industrias extractivas como la minería y otros proyectos destructivos del medioambiente y las inversiones con fines de lucro están destruyendo nuestra biodiversidad, envenenando nuestra agua, nuestros ríos, arroyos, y la tierra y su capacidad para mantener la vida. Esto se agrava aún más por el cambio climático y las represas hidroeléctricas y otras formas de producción de energía que afectan a todo el ecosistema y su capacidad para proveer la vida. La soberanía alimentaria es una expresión fundamental de nuestro derecho colectivo a la libre determinación y desarrollo sustentable. La soberanía alimentaria y el derecho a la alimentación deben ser reconocido y respetados: alimentación no debe ser mercancía que se utiliza, comercializa o especula con fines de lucro. Nutre nuestras identidades, nuestras culturas e idiomas, y nuestra capacidad para sobrevivir como pueblos indígenas.
La Madre Tierra es la fuente de la vida que se requiere proteger, no como un recurso para ser explotado y mercantilizado como “capital natural”. Tenemos nuestro lugar y nuestras responsabilidades dentro del orden sagrado de la Creación. Sentimos la alegría sustentadora cuando las cosas ocurren en armonía con la Tierra y con toda la vida que crea y sostiene. Sentimos el dolor de la falta de armonía cuando somos testigos de la deshonra del orden natural
de la Creación y de la colonización económica y continua, la degradación de la Madre Tierra y toda la vida en ella. Hasta que los derechos de los pueblos indígenas sean observados, velados y respetados, el desarrollo sustentable y la erradicación de la pobreza no se lograrán.
La Solución
La relación inseparable entre los seres humanos y la Tierra, inherente para los pueblos indígenas debe ser respetada por el bien de las generaciones futuras y toda la humanidad. Instamos a toda la humanidad a unirse con nosotros para transformar las estructuras sociales, las instituciones y relaciones de poder que son la base de nuestra pobreza, opresión y explotación. La globalización imperialista explota todo lo que sostiene la vida y daña la tierra. Necesitamos reorientar totalmente la producción y el consumo en base de las necesidades humanas en lugar de la acumulación desenfrenada de ganancia de para unos pocos. La sociedad debe tomar control colectivo de los recursos productivos para satisfacer las necesidades de desarrollo social sostenible y evitar la sobreproducción, el sobreconsumo y la sobreexplotación de las personas y la naturaleza que son inevitables bajo prevaleciente sistema capitalista monopólico. Debemos enfocar sobre comunidades sostenibles con base en conocimientos indígena y no desarrollo capitalista.
Exigimos que las Naciones Unidas, los gobiernos y las empresas abandonen las falsas soluciones al cambio climático, tales como las grandes represas hidroeléctricas, los organismos genéticamente modificados, incluyendo los árboles transgénicos, las plantaciones, los agrocombustibles, el “carbón limpio”, la energía nuclear, el gas natural, el fracturamiento hidráulico, la nanotecnología, la biología sintética, la bioenergía, la biomasa, el biochar, la geoingeniería, los mercados de carbono, el Mecanismo de Desarrollo Limpio y REDD+ que ponen en peligro el futuro y la vida tal como la conocemos. En lugar de ayudar a reducir el calentamiento global, ellos envenenan y destruyen el medio ambiente y dejan que la crisis climática aumente exponencialmente, lo que puede dejar el planeta prácticamente inhabitable.
No podemos permitir que las falsas soluciones destruyan el equilibrio de la Tierra, asesinen a las estaciones, desencadenen el caos del mal tiempo, privaticen la vida y amenacen la supervivencia de la humanidad. La Economía Verde es un crimen de lesa humanidad y contra la Tierra.
Para lograr el desarrollo sostenible los Estados deben reconocer los sistemas tradicionales de manejo de recursos de los pueblos indígenas que han existido por milenios, sosteniéndonos aún durante el colonialismo. Es fundamental asegurar la participación activa de los pueblos indígenas en los procesos de toma de decisiones que les afectan y su derecho al consentimiento libre, previo e informado. Los Estados también deben proporcionar apoyo a los pueblos indígenas que sea apropiado a su sustentabilidad y prioridades libremente determinadas, sin restricciones y directrices limitantes.
Seguiremos luchando contra la construcción de represas hidroeléctricas y todas las formas de producción de energía que afectan a nuestras aguas, nuestros peces, nuestra biodiversidad y los ecosistemas que contribuyen a nuestra soberanía alimentaria. Trabajaremos para preservar nuestros territorios contra el veneno de las plantaciones de monocultivos, de las industrias extractivas y otros proyectos destructivos del medioambiente, y continuar nuestras formas de vida, preservando nuestras culturas e identidades. Trabajaremos para preservar nuestras plantas y las semillas tradicionales, y mantener el equilibrio entre nuestras necesidades y las necesidades de nuestra Madre Tierra y su capacidad de sostener la vida. Demostraremos al mundo que se puede y se debe hacer. En todos estos asuntos recopilaremos y organizaremos la solidaridad de todos los pueblos indígenas de todas partes del mundo, y todas las demás fuentes de solidaridad con los no indígenas de buena voluntad a unirse a nuestra lucha por la soberanía alimentaria y la seguridad alimentaria. Rechazamos la privatización y el control corporativo de los recursos, tales como nuestras semillas tradicionales y de los alimentos. Por último, exigimos a los estados que defendían nuestros derechos al control de nuestros sistemas de gestión tradicionales y ofrezcan un apoyo concreto, tales como las tecnologías apropiadas para que podamos desarrollar nuestra soberanía alimentaria.
Rechazamos las promesas falsas del desarrollo sostenible y soluciones al cambio climático que solamente sirven al orden económico dominante. Rechazamos REDD, REDD+ y otras soluciones basadas en el mercado que tienen como enfoque nuestros bosques, para seguir violando nuestros derechos inherentes a la libre determinación y el derecho a nuestras tierras, territorios, aguas y recursos, y el derecho de la Tierra a crear y sostener la vida. No existe tal cosa como “minería sostenible”. No hay tal cosa como “petróleo ético”.
Rechazamos la aplicación de derechos de propiedad intelectual sobre los recursos genéticos y el conocimiento tradicional de los pueblos indígenas que resulta en la enajenación y mercantilización de lo Sagrado esencial para nuestras vidas y culturas. Rechazamos las formas industriales de la producción alimentaria que promueve el uso de agrotóxicos, semillas y organismos transgénicos. Por lo tanto, afirmamos nuestro derecho a poseer, controlar, proteger y heredar las semillas criollas, plantas medicinales y los conocimientos tradicionales provenientes de nuestras tierras y territorios para el beneficio de nuestras futuras generaciones.
Nuestro Compromiso con el Futuro que Queremos
Debido a la falta de implementación verdadera del desarrollo sostenible el mundo está en múltiples crisis ecológicas, económicas y climáticas. Incluyendo la pérdida de biodiversidad, desertificación, el derretimiento de los glaciares, escases de alimentos, agua y energía, una recesión económica mundial que se agudiza, la inestabilidad social y la crisis de valores. En ese sentido reconocemos que queda mucho que hacer para que los acuerdos internacionales respondan adecuadamente a los derechos y necesidades de los pueblos indígenas. Las contribuciones actuales y potenciales de nuestros pueblos deben ser reconocidas como un desarrollo sostenible y verdadero para nuestras comunidades que permita que cada uno de nosotros alcancemos el Buen Vivir.
Como pueblos, reafirmamos nuestro derecho a la libre determinación y a poseer, controlar y manejar nuestras tierras y territorios tradicionales, aguas y otros recursos. Nuestras tierras y territorios son la parte medular de nuestra existencia -somos la Tierra y la Tierra es nosotros-. Tenemos una relación espiritual y material con nuestras tierras y territorios y están intrínsecamente ligados a nuestra supervivencia y a la preservación y desarrollo de nuestros sistemas de conocimientos y culturas, la conservación y uso sostenible de la biodiversidad y el manejo de ecosistemas.
Ejerceremos el derecho a determinar y establecer nuestras prioridades y estrategias de autodesarrollo y para el uso de nuestras tierras, territorios y otros recursos. Exigimos que el consentimiento libre, previo e informado sea el principio de aprobación o rechazo definitivo y vinculante de cualquier plan, proyecto o actividad que afecte nuestras tierras, territorios y otros recursos. Sin el derecho al consentimiento libre, previo e informado el modelo colonialista del dominio de la Tierra y sus recursos seguirá con la misma impunidad.
Seguiremos uniéndonos como pueblos indígenas y construyendo una solidaridad y alianza fuertes entre nosotros mismos, comunidades locales y verdaderos promotores no-indígenas de nuestros temas. Esta solidaridad avanzará la campaña mundial para los derechos de los pueblos indígenas a su tierra, vida y recursos y el logro de nuestra libre determinación y liberación.
Seguiremos retando y resistiendo los modelos colonialistas y capitalistas que promueven la dominación de la naturaleza, el crecimiento económico desenfrenado, la extracción de recursos sin límite para ganancias, el consumo y la producción insostenibles y las mercancías no reglamentadas y los mercados financieros. Los seres humanos son una parte integral del mundo natural y todos los derechos humanos, incluyendo los derechos de los pueblos indígenas deben ser respetados y observados por el desarrollo.
Invitamos a toda la sociedad civil a proteger y promover nuestros derechos y cosmovisiones y respetar la ley de la naturaleza, nuestras espiritualidades y culturas y nuestros valores de reciprocidad, armonía con la naturaleza, la solidaridad y la colectividad. Valores como cuidar y compartir, entre otros, son cruciales para crear un mundo más justo, equitativo y sostenible. En este contexto, hacemos un llamado por la inclusión de la cultura como el cuarto pilar del desarrollo sostenible.
El reconocimiento jurídico y la protección de los derechos de los pueblos indígenas a la tierra, territorios, recursos y los conocimientos tradicionales deberían ser un requisito para el desarrollo y planificación de todos y cada uno de los tipos de adaptación y mitigación del cambio climático, conservación ambiental (incluyendo la creación de “áreas protegidas”), el uso sostenible de la biodiversidad y medidas a combatir desertificación. En todos los casos, tienen que haber consentimiento libre, previo e informado.
Continuamos dando seguimiento a los compromisos asumidos en la Cumbre de la Tierra tal como se refleja en esta declaración política. Hacemos un llamado a la ONU a comenzar su implementación, y asegurar la participación plena, formal y efectiva de los pueblos indígenas en todos los procesos y actividades de la Conferencia de Rio+20 y más allá, de acuerdo con la Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los Pueblos Indigenas (DNUDPI) y el
principio del consentimiento libre, previo e informado (CLPI). Seguimos habitando y manteniendo los últimos ecosistemas sostenibles con las más altas concentraciones de biodiversidad en el mundo. Podemos contribuir de una manera significativa al desarrollo sostenible pero creemos que el marco holístico de ecosistemas para el desarrollo se debe promover. Eso incluye la integración del enfoque de derechos humanos, el enfoque de ecosistemas y enfoques culturalmente sensibles y basados en conocimientos.
Manifestamos nuestra solidaridad y apoyo para las demandas y aspiraciones de los Pueblos Indigenas de Brasil encontradas en el anexo de esta declaración. Caminamos al futuro en las huelles de nuestros antepasados.
Aprobado por aclamación, Aldea de Kari-Oca, en el sagrado Kari-Oca Púku, Rio de Janeiro, Brasil, 18 de junio de 2012.

Firma de la Declaración Kari-Oca 2 por la compañera Dali Ángel Pérez integrante de Mujeres Indígenas por CIARENA, A.C.
Declaración Kari-oca. Rio +20.pdf
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